Reportaje a Sergio Vandersluis en Tiempo de Seguros
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Nota a Sergio Vandersluis en Tiempo de Seguros
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Franquicias

Se puede definir a la franquicia como la cláusula incorporada al contrato de seguros por la que se pacta que en caso de siniestro, el asegurador asume la obligación de pagar la totalidad de la indemnización o bien el excedente, siempre que la suma de los daños supere el monto establecido en dicha cláusula, hasta cubrir el importe asegurado.

Podemos definir a las franquicias condicionales, relativas o simples, como aquéllas en las que el asegurador se obliga a indemnizar al asegurado, siempre y cuando el daño exceda la suma o el porcentaje establecido en la póliza como franquicia. Cuando esto ocurra, el asegurador indemnizará el total del mismo, sin deducciones. A estas franquicias, también se las conocen como franquicias típicas o estructurales.

Por otra parte, tenemos las franquicias denominadas incondicionales, múltiples, absolutas o deducibles, mediante las cuales el asegurador también se obliga a indemnizar al asegurado como consecuencia del siniestro cuando el daño supera la franquicia establecida en la póliza, pero la indemnización a pagar alcanzará solamente el excedente de la franquicia, siendo que el deducible a aplicar sea a través de una suma determinada o en un porcentaje sobre el total del daño o de la suma asegurada.

La reducción de las primas en los seguros con franquicia obedece a una cuestión más económica que técnica, ya que por un lado intenta eliminar los siniestros de poca monta, que sin dudas resultan ineficientes para la aseguradora, habida cuenta que los gastos de liquidación y administración de dichos eventos en muchos casos supera al propio daño.

En efecto, uno de los objetivos por los cuales se establecen franquicias en la póliza, es para que el asegurador se desentienda de los pequeños siniestros que originan gastos administrativos ineficientes y por otro lado, está el de mejorar el cuidado del riesgo por parte del asegurado, al poner a su cargo parte de los daños en caso de producirse un siniestro.

Y es en esta segunda causa donde se incorpora el denominado riesgo moral, ya que quien se sienta completamente asegurado frente a un determinado riesgo puede resultar poco proclive a actuar con precaución y diligentemente, es decir que en este aspecto, la franquicia tiene por finalidad motivar conductas diligentes tendientes a garantizar una permanente conducta anti siniestral e incentivado a su vez, para invertir en medidas de precaución tendientes a disminuir la probabilidad de un siniestro y evitar así asumir en forma directa, parte de los costos a consecuencia de un siniestro.

Finalmente, cabe destacar que las franquicias son pasibles de aseguramiento, no sucediendo lo mismo con el descubierto obligatorio; por lo que en este último caso, el objetivo de su implementación, ya sea a través de una suma fija o un porcentaje del daño o de la suma asegurada, es netamente la de procurar una conducta antisiniestral permanente por parte del asegurado.

Por Sergio Vandersluis